Tipo 1
El sistema inmune destruye las células beta del páncreas. Aparece generalmente en la infancia. Requiere insulina de por vida. Representa el 5–10% de los casos.
Entender la diabetes es el primer paso para combatirla. Conoce qué es, sus tipos y por qué la alimentación es la herramienta más poderosa para controlarla.
La diabetes mellitus es una enfermedad crónica que ocurre cuando el páncreas no produce suficiente insulina, o cuando el cuerpo no puede utilizarla de manera efectiva. La insulina es la hormona que regula el nivel de glucosa (azúcar) en la sangre.
Cuando la glucosa no puede entrar a las células para usarse como energía, se acumula en el torrente sanguíneo. A lo largo del tiempo, esto puede dañar vasos sanguíneos, nervios, riñones, ojos y corazón.
Aunque comparten el nombre, cada tipo tiene causas y tratamientos distintos.
El sistema inmune destruye las células beta del páncreas. Aparece generalmente en la infancia. Requiere insulina de por vida. Representa el 5–10% de los casos.
El cuerpo no usa la insulina eficientemente. Es el más común (más del 95% en México). Se asocia con sobrepeso y sedentarismo. Puede controlarse con dieta y medicación.
Aparece durante el embarazo. Puede provocar complicaciones para madre e hijo. Generalmente desaparece tras el parto pero aumenta el riesgo futuro de tipo 2.
La glucosa es más alta de lo normal pero no llega al nivel de diabetes. El 22.1% de los adultos en México la tienen (ENSANUT 2022). Con cambios de hábito, es reversible.
Los carbohidratos que consumimos se convierten directamente en glucosa. Por eso, el tipo, la cantidad y la frecuencia de los alimentos afecta de forma inmediata los niveles de azúcar.
La American Diabetes Association (ADA) y la Federación Internacional de Diabetes (IDF) coinciden en que una alimentación bien planificada es uno de los pilares más importantes del tratamiento y la prevención de la diabetes tipo 2.
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